Raúl :Tres

Llegaba tarde a casa, había sido un día agotador. La puerta de la habitación de mi hijo estaba abierta y se oía a Raúl reírse a carcajadas. Cerré la puerta tras de mí y asomé la cabeza a la habitación. Hola chicos.

Hola papá te has retrasado. Sí. he tenido un día tremendo.

Raúl y Juan estaban desnudos como siempre. Raúl siempre con la verga tiesa.

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Raúl

Estaba estudiándome,mi trabajo para el día siguiente, cuando llamaron a la puerta, era Raúl, si Raúl, ese amigo de mi hijo que está buenísimo, pero esta vez si estaba mi hijo. Me saludó muy cariñosamente y pasó a su habitación.

Al rato, volvió. Le miré por encima de las gafas y me dice, está dormido Juan, y mira cómo está

Pues Raúl, aprovecha y …
Prefiero aprovechar contigo hasta que se despierte
En un visto y no visto, le tenía casi en pelotas en el salón

Pero chico vístete, que va a pensar Juan si se levanta…
Nada Papá, tranquilo, si ya le conozco, Raúl es un exhibicionista completo.
¿Y tú?

Es que yo estaba en la cama, papá, pero tranquilo que enseguida lo soluciono.
Y cuando creía que se iba a vestir, se quita la camiseta y se queda totalmente desnudo

Oye Juan, a mi no me das envidia
Así que Raúl, se quitó el slip también.

Bueno chicos, con tanto cuerpo joven, me váis a calentar, eh?
Pues eso tiene una fácil solución.
Raúl, ni te acerques, y se pusieron los dos a reirse de mí a carcajadas.

Venga hombre, no seas antiguo, ¿qué problema hay en que te desnudemos?
¿Antiguo?¿Te parece normal que esté en pelotas delante de un amigo de mi hijo y de mi hijo?
Venga papá que tu y yo, nos conocemos desnudos perfectamente.
Y Raúl ya es un conocido. hombre.
Me rodearon los dos y ya estaba viendo lo que iba a pasar

Los pantalones fueron lo primero que me desaparecieron

¡Cómo estamos!¿Eh papá?

Venga, Raúl ayúdame,
Un respeto que soy tu padre. Se me echaron los dos encima y Juan, me sujetó mientras Raúl, me quitaba la camisa

Y…¿que podemos hacer tres tíos en pelotas?, dice Raúl
Vosotros haced lo que queráis, a mi dejadme, que tengo trabajo
Y se fueron los dos a la habitación

Me puse el albornoz, para seguir con mis cosas, mientras les oía reír a través de la puerta